Una violenta incursión perpetrada por un comando armado se registró durante la tarde de este miércoles a la comunidad indígena de Acachuén, en el municipio de Chilchota, Michoacán.
El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) informó que el ataque inició aproximadamente a las 15:00 horas, derivando en enfrentamientos que, según reportes del vocero Pavel Guzmán Macario, se prolongaron durante varias horas, manteniendo a la población en un estado de alta vulnerabilidad.
Como saldo de estos hechos, se confirmó la muerte de Amador Flores Olivos y Pablo Cortés Vallejo, ambos adultos mayores pertenecientes a la comunidad. Para el CSIM, este crimen no solo representa una tragedia local, sino que es un síntoma de la "grave crisis de inseguridad y violación a los derechos humanos" que asola a los habitantes de la región conocida como la Cañada de los Once Pueblos.
Ante la gravedad de la situación, el Consejo emitió un pronunciamiento enérgico dirigido a la Presidencia de la República y al Gobierno de Michoacán, exigiendo el cese inmediato de la violencia en los territorios indígenas. La organización demandó justicia por las víctimas y solicitó a la Fiscalía General del Estado (FGE) una intervención pronta para investigar los hechos y castigar a los responsables. Asimismo, instaron a las autoridades a garantizar la seguridad de los habitantes de Acachuén, quienes denunciaron encontrarse en peligro inminente ante la presencia de grupos delictivos.
El CSIM también emplazó al Estado mexicano a establecer una mesa de diálogo urgente que permita generar condiciones de paz duraderas en la zona. Advirtieron que, de no obtener una respuesta institucional efectiva, iniciarán movilizaciones en todo el estado de Michoacán. “Nuestros pueblos ya no tolerarán la normalización de la muerte ni la desmemoria oficial”, señalaron en su comunicado, subrayando que la resistencia de las comunidades se mantendrá firme frente a la violencia que amenaza su integridad colectiva.
