Un ataque armado perpetrado por un Sicario a bordo de una motocicleta dejó como saldo un hombre muerto y una mujer gravemente herida en las inmediaciones del fraccionamiento Villa Fontana 16ª Sección, en el municipio de Tijuana.
Los hechos se registraron la tarde del sábado 18 de julio de 2026, sobre el bulevar Las Aguas, generando una intensa movilización de los tres órdenes de gobierno.
De acuerdo con los reportes policiales, la pareja transitaba a bordo de una camioneta negra. Al momento de salir de la privada Nogal e incorporarse al bulevar Las Aguas, fue interceptada por el motosicario, quien se aproximó a la unidad y disparó a corta distancia y en reiteradas ocasiones contra ambos ocupantes antes de darse a la fuga.
Debido a la severidad de los impactos, el conductor —un hombre de aproximadamente 40 años de edad— perdió la vida de forma instantánea dentro del vehículo.
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Paramédicos de la Cruz Roja se trasladaron al sitio del atentado, donde certificaron el deceso del masculino. Asimismo, brindaron primeros auxilios a la mujer sobreviviente, quien presentó heridas de gravedad por impactos de bala, por lo que fue trasladada de emergencia a un centro hospitalario bajo resguardo de seguridad.
Agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) se hicieron cargo del procesamiento de la escena del crimen, donde recolectaron e integraron diversos indicios balísticos a la carpeta de investigación. Por su parte, elementos de la Guardia Nacional resguardaron el perímetro y aplicaron un cierre parcial a la circulación sobre el bulevar Las Aguas.
Tras el ataque, elementos de la Policía Municipal de Tijuana desplegaron un operativo de búsqueda en las colonias aledañas para dar con el paradero del responsable.
Aunque no se ha reportado la detención del homicida, durante los patrullajes preventivos los agentes localizaron la motocicleta presuntamente empleada en la agresión sobre la intersección de la privada Alejandrina y la calle de las Minas, en el fraccionamiento Espadaña. En el lugar también fueron asegurados un casco negro y una sudadera gris que el agresor habría abandonado durante su huida para evitar ser identificado.


