Aleyda Romero Victorio tenía apenas 21 años de edad, miles de sueños por delante y una dedicación absoluta hacia su trabajo.
Originaria de San Martín Cuautlalpan, en el municipio de Chalco, la joven —a quien sus seres queridos llamaban cariñosamente “Alexis”— era la hermana de en medio de tres mujeres. Sus allegados y familiares, que hoy enfrentan un dolor desgarrador, no exigen más que justicia y dignidad para su memoria: piden firmemente que no se le reduzca ni se le mencione únicamente como “la empleada doméstica”, sino como la joven trabajadora, heroica y entregada que fue.
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Aleyda llevaba apenas semana y media laborando en el penthouse de la colonia Bosques Esmeralda, en Atizapán de Zaragoza, donde brindaba apoyo en las labores del hogar y en el cuidado de los niños de la familia del músico Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo.
La tarde del pasado 1 de septiembre, la violencia irrumpió sin piedad en el inmueble cuando Diego Sebastián Rosen asesinó a casi todos los que se encontraban ahí; sin embargo, ante el peligro inminente, el coraje y el instinto de protección de Aleyda se convirtieron en el único refugio para el hijo de 6 años de la pareja.
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| Aleyda Romero Victorio |
En medio del terror, Aleyda protegió la vida del niño al pedirle con desesperación que se ocultara debajo de la cama y que permaneciera allí sin salir, pasara lo que pasara.
Sus palabras y su rápida acción salvaron al niño de la tragedia. Posteriormente, la joven salió de la habitación e intentó auxiliar a Ana Paula —quien contaba con cuatro meses de embarazo— y a la pequeña Sofía, de tan solo tres años de edad. Las tres, junto con el tecladista y su perrita, perdieron la vida en el ataque.
Ahora se sabe que el asesino maniató a las mujeres y prácticamente las ejecutó, sin importar que una de ellas tenía solo tres añitos de edad y la joven era ajena a la familia.
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| Diego Sebastián Rosen |
Mientras la agrupación Camilo Séptimo expresó sus condolencias a los deudos y los servicios funerarios permitieron honrar el legado de Aleyda, la Fiscalía General del Estado de México mantiene detenidos a Diego Sebastián Rosen y a Gerardo, investigados por su responsabilidad en el multihomicidio derivado de un conflicto financiero.
Hoy, la voz de su familia resuena con fuerza exigiendo la verdad sobre un crimen que arrebató la vida de una joven inocente cuyo último acto en la tierra fue salvar a un niño.



