Un acto de profunda indignación ocurrió en la carretera federal 15, a la altura de la localidad de El Jicote, en el municipio de Santiago Ixcuintla, Nayarit. extrañamente justo en ese tramo los camiones de transporte de mercancía, tienden mucho a accidentarse, mientras los pobladores ya aguardan para rapiñar o robar, es decir que los accidentes son provocados por ellos.
Un operador de transporte de carga resultó gravemente herido tras ser arrollado mientras intentaba impedir que una turba de personas saqueara la mercancía de su unidad tras un "percance vial".
El incidente se originó a partir de un choque por alcance entre dos tractocamiones, un accidente que inicialmente solo reportaba daños materiales. Sin embargo, la situación escaló rápidamente cuando un grupo de civiles se aproximó al lugar y haciendo uso de mazos, comenzaron a forzar las puertas de una de las cajas de carga para sustraer la mercancía.
De acuerdo con los reportes de testigos y autoridades, el chofer de la unidad afectada intentó confrontar a los saqueadores para evitar el robo de la carga que transportaba. Durante el forcejeo con las personas que realizaban el acto de rapiña, el trabajador fue empujado hacia los carriles de circulación. En ese preciso instante, otro tráiler que transitaba por la vía no pudo frenar a tiempo, atropellándolo de manera brutal.
El transportista sufrió lesiones de extrema gravedad, destacando daños severos en una de sus piernas. Tras el incidente, fue auxiliado por servicios de emergencia y trasladado a un hospital para recibir atención médica especializada, donde su estado de salud se reporta como reservado.
Este hecho ha provocado una ola de enojo y una enérgica respuesta por parte del gremio de transportistas a nivel nacional. Los conductores han manifestado su hartazgo ante la frecuencia con la que los accidentes carreteros derivan en actos de rapiña, señalando que la falta de seguridad los expone a agresiones físicas que ponen en riesgo su vida.
Líderes transportistas y compañeros de la víctima han exigido formalmente la intervención de las autoridades federales y estatales para identificar y castigar a los responsables del robo y de la agresión que derivó en el atropellamiento. Asimismo, demandan protocolos de seguridad más estrictos en las carreteras federales para garantizar la integridad de los trabajadores del volante frente a este tipo de conductas delictivas.
