Un indignante episodio de maltrato animal quedó registrado por cámaras de seguridad en el municipio de Chapultepec, Estado de México, luego de que el conductor de un vehículo particular atropellara de manera directa a un perro y huyera del lugar sin prestarle auxilio. Los hechos ocurrieron sobre la calle Francisco Javier Mina, donde el canino, un ejemplar de pelaje gris, lucha por su vida debido a la gravedad de las lesiones.
A través de una grabación que se ha viralizado en redes sociales para exigir justicia, se observa el momento exacto en que el operador de un automóvil sedán, con placas de circulación NPL-31-72, avanza por la vialidad sin reducir la velocidad a pesar de la presencia del animal.
El video evidencia que el perrito no solo fue impactado por la carrocería, sino que quedó atrapado debajo de la unidad mientras el vehículo continuaba su marcha, lo que le provocó heridas internas y externas de consideración. Vecinos y testigos de la zona señalaron que el conductor mostró una total indiferencia, acelerando para abandonar la escena inmediatamente después del atropellamiento.
Hasta el momento, el estado de salud del animal se reporta como delicado y permanece bajo observación veterinaria. Debido a que el incidente fue captado con claridad, los habitantes de la localidad han difundido el número de matrícula para que las autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) logren identificar al propietario de la unidad y se apliquen las sanciones correspondientes bajo la Ley de Protección a los Animales de la entidad.
A pesar de contar con la evidencia videográfica y los datos del vehículo, no se reportan personas detenidas por este hecho. Colectivos de protección animal han alzado la voz para recordar que el maltrato animal es un delito penado en el Estado de México, especialmente cuando existe dolo y omisión de auxilio.
Las autoridades municipales han sido exhortadas a reforzar la vigilancia en la zona y a colaborar con el Ministerio Público para dar con el paradero del responsable, mientras la comunidad se organiza para cubrir los gastos médicos del perrito herido.
