Blog del Narco

Sicarios ejecutaron arriba de una camioneta oficial a Héctor Bartolo, síndico de la sindicatura de Tepuche de Culiacán, Sinaloa

La violencia alcanzó los niveles más altos de la estructura administrativa de Culiacán la tarde de este martes 31 de marzo, tras la ejecución de Héctor Bartolo Zamudio Ríos, síndico de la comunidad de Tepuche. El funcionario fue emboscado por un grupo de Sicarios mientras se encontraba a bordo de una unidad oficial en el sector de Villa Universidad, apenas 24 horas antes de que concluyera formalmente su periodo constitucional.

El ataque se registró a las afueras de un complejo de departamentos sobre la calle Galileo, entre Shiller y Tierra. Zamudio Ríos permanecía estacionado en una camioneta blanca con logotipos del Ayuntamiento de Culiacán cuando sujetos armados se emparejaron al vehículo y abrieron fuego de manera indiscriminada. La unidad oficial terminó con la carrocería y los cristales destrozados por las decenas de impactos de proyectil que le arrebataron la vida al funcionario de forma instantánea.

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El crimen ocurre en un escenario de extrema tensión política para la sindicatura de Tepuche. Apenas dos días antes, el domingo 29 de marzo, se llevaron a cabo los plebiscitos para renovar las sindicaturas en la capital sinaloense; sin embargo, en Tepuche no hubo jornada electoral debido a que todos los aspirantes inscritos decidieron retirarse de la contienda por voluntad propia, presuntamente bajo amenazas de grupos de Sicarios.

Ante la falta de candidatos y el clima de inseguridad en la zona rural, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, había anunciado recientemente que el Gobierno Municipal procedería a la designación directa del próximo síndico para evitar un vacío de poder en la región.

Tras las detonaciones, elementos de las diversas corporaciones policiales y el Ejército Mexicano sitiaron el sector Villa Universidad, estableciendo un perímetro de seguridad que se extendió por varias calles a la redonda. Peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) realizaron el levantamiento de los casquillos percutidos, cuya cantidad evidencia el uso de armas de alto poder en la ejecución.

Mientras en sindicaturas como Quilá, El Salado y Tacuichamona el proceso de transición transcurría con normalidad, el asesinato de Zamudio Ríos pone de manifiesto la vulnerabilidad de las autoridades locales en las zonas de mayor conflicto territorial. La Fiscalía ya integra la carpeta de investigación para determinar si el móvil del homicidio está vinculado directamente con la fallida sucesión política en Tepuche.

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