Naucalpan de Juárez, Estado de México. Una tarde de actividad comercial ordinaria se transformó en una escena de horror este sábado en la colonia El Molinito, luego de que un ataque armado directo terminara con la vida de dos hombres, identificados por la comunidad local como padre e hijo dedicados al comercio.
El doble homicidio ocurrió a plena luz del día sobre la concurrida calle 18 de Marzo, casi en su intersección con la calle Jacarandas, una zona caracterizada por su alto flujo de peatones y establecimientos locales.
De acuerdo con grabaciones de seguridad que han circulado en redes sociales, el evento fue captado en video, revelando la frialdad de los agresores. Las imágenes muestran el momento en que dos sujetos a bordo de una motocicleta se aproximaron al padre de familia mientras este se encontraba de pie en la vialidad.
Uno de los tripulantes de la motocicleta disparó de manera directa a la cabeza del comerciante, el hijo, quien regresaba de comprar tortillas y se encontraba a escasos metros detrás de los atacantes, presenció la ejecución de su padre. En un intento desesperado por intervenir y detener a los sicarios, el joven también fue blanco de los disparos, resultando herido de gravedad.
Tras efectuar al menos cinco detonaciones, los responsables abordaron nuevamente el vehículo y escaparon con rumbo desconocido, perdiéndose entre las calles aledañas antes de que las autoridades pudieran interceptarlos.
La alerta fue recibida a través del C4, lo que detonó una movilización inmediata de elementos de la Guardia Municipal. Al arribar al sitio, los oficiales encontraron a ambas víctimas tendidas sobre el pavimento.
Aunque los primeros reportes sugerían que aún presentaban signos vitales, la gravedad de las heridas fue letal. Minutos después, paramédicos que acudieron para brindar los primeros auxilios confirmaron que tanto el padre como el hijo habían fallecido en el lugar debido a los impactos de bala recibidos.
Vecinos y locatarios de El Molinito, profundamente afectados por lo sucedido, identificaron a los fallecidos como residentes de la zona y personas de trabajo. Según testimonios recabados por la policía, las víctimas no tenían conflictos aparentes y eran conocidas por su labor diaria en el comercio local.
La zona permaneció acordonada por varias horas para permitir que los peritos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) realizaran el levantamiento de los cuerpos e iniciaran las investigaciones correspondientes para dar con el paradero de los responsables de este crimen que ha consternado al municipio.
