Morelia, Michoacán. Un episodio inesperado interrumpió la acción de la justicia este martes en el Cereso de Alto Impacto, cuando la audiencia inicial de Gerardo Rodríguez “El Congo”, tuvo que ser suspendida abruptamente. El operador regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) sufrió un infarto agudo durante el desarrollo de la diligencia, lo que obligó al juez de control a aplazar el proceso sin una fecha definida para su reanudación.
El incidente generó momentos de alta tensión entre el personal judicial, los custodios y el cuerpo de defensores. Según reportes oficiales, Rodríguez comenzó a manifestar un dolor intenso en el pecho y dificultades respiratorias severas justo antes de que se debatiera su vinculación a proceso. Ante la emergencia, la defensa solicitó la interrupción inmediata del acto, petición que fue concedida por el juzgador para garantizar el derecho a la salud del imputado.
Tras el desvanecimiento, "El Congo" fue evacuado de las instalaciones penitenciarias y trasladado de urgencia a un hospital bajo un estricto dispositivo de seguridad integrado por fuerzas estatales y federales.
Fuentes cercanas al Poder Judicial confirmaron que el detenido permanece en observación médica especializada. La continuidad del proceso penal ahora depende exclusivamente de un dictamen clínico que determine si el estado de salud de Rodríguez le permite enfrentar la audiencia de imputación.
La detención de Gerardo "N", ocurrida el pasado 2 de marzo en Uruapan, es considerada un golpe estratégico para la Fiscalía, que busca procesarlo por los siguientes cargos:
- Se le señala como el principal responsable del cobro de "derecho de piso" a los productores de limón y aguacate en la región.
- Es identificado como un operador logístico clave bajo las órdenes de Jorge Armando Gómez “El Licenciado”.
- Las investigaciones lo vinculan con la logística del ataque armado contra el entonces alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, perpetrado el 1 de noviembre de 2025.
La complicación médica de "El Congo" abre un compás de espera en uno de los expedientes más delicados para la estabilidad de la zona de Uruapan y la Tierra Caliente. Mientras el imputado se recupera, la Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene bajo resguardo las pruebas que pretenden demostrar su jerarquía dentro de la organización criminal.
