Blog del Narco

Sicarios fuertemente armados de "El Tío Lako" del CJNG fueron grabados en Tinaja de Vargas de Tanhuato, Michoacán, repartiendo juguetes

En una escena que transita entre lo surrealista y lo inquietante, las calles de Tanhuato y la comunidad de Tinaja de Vargas en Michoacán, se convirtieron en el escenario de una peculiar entrega de regalos este pasado 6 de enero. Camionetas de lujo, tripuladas por Sicarios con vestimenta táctica, pasamontañas y armas de alto poder, recorrieron la zona no para protagonizar un enfrentamiento, sino para repartir juguetes, balones y muñecas entre los niños de la región.

Esta entrega de regalos, orquestada por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue documentada en videos que circulan en redes sociales, donde se observa a los menores recibir los obsequios con una mezcla de sorpresa e ilusión. Sin embargo, la atmósfera festiva estaba marcada por la presencia de equipo militar y la música de narcocorridos que resonaba desde las unidades, exaltando las actividades de la organización criminal.

Detrás de este acto de supuesta caridad se encuentra la figura de Heraclio Guerrero Martínez, conocido en el mundo delictivo como "El Tío Lako". Este personaje ha cobrado relevancia como uno de los operadores más cercanos y de mayor confianza de Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho". Los reportes de inteligencia señalan al clan de "Los Guerrero" como una pieza histórica y fundamental del brazo armado del CJNG en Michoacán, con raíces familiares que han mantenido el control territorial durante generaciones en municipios como Tanhuato.

La figura de "El Tío Lako" no es ajena a la controversia ni al escrutinio público. En operativos previos realizados en sus propiedades de Tinaja de Vargas, las autoridades han llegado a asegurar felinos exóticos, un símbolo del estilo de vida ostentoso que caracteriza a los liderazgos del cártel. Asimismo, la familia Guerrero ha enfrentado golpes personales, como el reporte extraoficial del abatimiento de uno de sus hijos en disputas territoriales hace algunos meses, un dato que subraya la violencia constante que rodea a quienes encabezan estas entregas de juguetes.

Analistas de seguridad coinciden en que estas acciones no representan caridad desinteresada, sino que forman parte de una calculada estrategia de legitimación social. Al suplir el papel del Estado en zonas donde la presencia gubernamental es limitada o nula, el crimen organizado busca ganar la simpatía y el silencio de la población local. Este fenómeno de "gobernanza criminal" permite a los cárteles construir un escudo humano y una base de apoyo que dificulta las operaciones de las fuerzas del orden.

A pesar de la difusión masiva de las imágenes y la clara exhibición de armamento y equipo táctico en la vía pública, hasta el momento las autoridades no han emitido un reporte oficial detallado sobre estos hechos. La falta de una investigación formal o de una postura gubernamental ante estos actos de proselitismo delictivo deja en evidencia el desafío que representa para el Estado mexicano recuperar el control social en regiones donde el narco intenta comprar la lealtad de las futuras generaciones con un juguete.

Advertisement
 

ESCRIBE LO QUE DESEAS ENCONTRAR Y PRESIONA ENTER