Colima, Colima. En un hecho que ha escalado hasta los niveles más altos de la política nacional, este sábado fueron ejecutadas María Eugenia “Geña” Delgado y su hija, Sheila Amezcua Delgado, tía y prima hermana del actual Secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo. El doble homicidio, perpetrado con extrema violencia, desencadenó una respuesta inmediata de las fuerzas de seguridad que culminó en un enfrentamiento fatal.
El ataque ocurrió aproximadamente a las 5:00 de la madrugada en el domicilio de las víctimas, situado en la intersección de las calles Río Salado y Fray Pedro de Gante. Según los reportes preliminares, un comando armado irrumpió en la vivienda y abrió fuego de manera directa contra ambas mujeres.
María Eugenia y Sheila eran conocidas en la comunidad por su labor en la elaboración y venta de repostería y alimentos. El estruendo de las detonaciones alertó a los vecinos, quienes solicitaron auxilio; sin embargo, al llegar las unidades de emergencia, las víctimas ya no presentaban signos vitales.
Tras el crimen, la Fiscalía General del Estado (FGE) y corporaciones de los tres niveles de gobierno activaron un cerco de seguridad. Gracias al rastreo por cámaras de vigilancia, se logró identificar el vehículo en el que huían los Sicarios, localizándolo en la colonia Punta Diamante, en el municipio de Villa de Álvarez.
Al ser interceptados, los sospechosos iniciaron un intercambio de disparos contra los agentes, lo que derivó en el abatimiento de los gatilleros y un elemento de la Fiscalía herido durante la refriega; su estado de salud se reporta como estable y fuera de peligro.
El vehículo vinculado al doble homicidio fue incautado para las diligencias periciales.
Hasta el momento, la Fiscalía de Colima mantiene abiertas todas las líneas de investigación. Aunque el parentesco con el titular de la SEP es un dato central, las autoridades no han confirmado si el móvil del ataque está relacionado con la trayectoria política de Mario Delgado o si responde a otras causas de índole local.
El caso está siendo procesado bajo protocolos de homicidio con perspectiva de género. Mientras tanto, el suceso ha reavivado el debate sobre la crisis de inseguridad que atraviesa Colima, subrayando la celeridad con la que actuaron las fuerzas del orden en este caso en particular debido al perfil de las víctimas.
