El municipio de Ario de Rosales, Michoacán, se encuentra sumido en un escándalo de corrupción y crimen luego de que la Fiscalía General del Estado (FGE) revelara que nueve policías municipales, ahora prófugos, son buscados por su participación en la ejecución de la empresaria Gabriela Andrea F. V. y su acompañante, Raymundo P. G.
La FGE acusa que los elementos actuaban como el brazo armado de un grupo delincuencial, la crisis estalló de lleno este viernes, dejando en evidencia a la administración municipal de la alcaldesa Yohana Mendoza.
La controversia comenzó el jueves por la mañana, cuando se reportó un operativo militar de la Fiscalía contra la Policía Municipal de Ario.
Horas después, el Ayuntamiento emitió un comunicado desmintiendo "categóricamente" fugas o irregularidades y asegurando que "todo fue una revisión de rutina".
Sin embargo, menos de 24 horas después, el fiscal general Carlos Torres Piña destapó la realidad: existían nueve órdenes de aprehensión contra policías municipales, quienes para entonces ya se habían dado a la fuga.
La revelación obligó a la alcaldesa Yohana Mendoza (PVE) a cambiar su discurso, la mandataria reconoció haber hablado con el Fiscal y ahora estar en "total disposición" de colaborar, atribuyendo la desinformación inicial al "sigilo" de la FGE.
Su declaración final terminó siendo una confesión involuntaria:
“Estoy totalmente de acuerdo en que hay que limpiar Michoacán y restaurar las policías municipales."
La frase, para muchos habitantes de Ario, confirma que la corrupción y la criminalidad ya estaban enquistadas en la corporación local.
El caso que llevó a la Fiscalía hasta los policías de Ario de Rosales ocurrió el pasado 5 de octubre en Santa Clara del Cobre.
Una camioneta Cadillac Escalade fue emboscada con más de 50 tiros de rifles AR-15 y pistolas 9 mm, resultando en la muerte de la empresaria y su acompañante.
La clave de la investigación fue que una tercera persona sobrevivió al ataque, fue torturada por la propia Policía Municipal, y posteriormente brindó información vital que condujo directamente a los agentes de Ario.
Tras el incidente, el Ejército y ministeriales realizaron una revisión de armas el 12 de octubre, el 14, todos los agentes fueron trasladados a Morelia a declarar, donde la mayoría se negó a cooperar.
Actualmente, nueve de los policías están prófugos. Solo uno, Víctor Hugo M. A., fue capturado y enfrenta cargos por homicidio calificado, secuestro agravado y tentativa de homicidio.
