Tras permanecer seis días desaparecidos, los trabajadores de Totalplay Lionet Alejandro Martínez Reyes de 22 años de edad, y David Ladislao Téllez Ponce de 25 años, originarios del municipio de Chimalhuacán, Estado de México, fueron localizados con vida en el sector suroriente del municipio de Tuxtla Gutiérrez, en el estado de Chiapas.
Ambos jóvenes arribaron a la capital chiapaneca para ejecutar labores técnicas de instalación de infraestructura de telecomunicaciones enviados por una empresa contratista filial de la firma Totalplay.
De acuerdo con las grabaciones de videovigilancia integradas a las carpetas de investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chiapas, los hechos iniciaron durante la madrugada del pasado 7 de octubre de 2026.
Al menos dos Sicarios de un grupo delictivo con ropa táctica y fusiles de asalto utilizaron una herramienta pesada para forzar el acceso e irrumpir en el inmueble arrendado mediante la plataforma Airbnb en la colonia Albania Baja de Tuxtla Gutiérrez, donde las víctimas dormían, procediendo a levantarlos.
Ante la falta de avance inicial, los padres de los jóvenes, identificados como el señor Salvador Alejandro Martínez y la señora Laura Ponce, se trasladaron desde el Estado de México a Tuxtla Gutiérrez para dar seguimiento a las denuncias presentadas ante la Fiscalía Contra la Desaparición Forzada de Personas y Cometida por Particulares y exigir celeridad en los operativos de búsqueda con el apoyo de colectivos locales.
Tras revisar las filmaciones del ataque en las sedes de la fiscalía en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el señor Salvador Alejandro Martínez emitió un pronunciamiento público hacia los captores:
“Ya sabemos que a mis hijos se los llevó un grupo armado de este domicilio, no buscamos culpables, ni nada contra de ese grupo, solo les pido que suelten a mis hijos”.
Tras la difusión del caso y el despliegue de operativos en el perímetro urbano de la capital chiapaneca, Lionet Alejandro Martínez Reyes y David Ladislao Téllez Ponce fueron ubicados en calles de la zona suroriente de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Paramédicos y agentes ministeriales les brindaron resguardo inmediato, confirmando que ambos presentaban múltiples huellas de tortura.
Las autoridades de la FGE de Chiapas y los familiares mantuvieron en reserva los detalles del hallazgo por cuestiones de seguridad, mientras se coordinan las acciones para garantizar el retorno de los trabajadores al Estado de México.
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