TIJUANA, B.C.— En una serie de intervenciones desplegadas por la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC), en coordinación con corporaciones federales, las autoridades asestaron múltiples golpes a las células operativas del Cártel de Sinaloa que disputan el control territorial del narcotráfico contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en los municipios de Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito.
La mañana del martes 6 de octubre, una denuncia ciudadana alertó a los efectivos de la FESC y a personal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) sobre la presencia de tres hombres armados sobre la calle Amanecer, en la colonia Terrazas de San Bernardo.
En el sitio, los agentes interceptaron a Jorge Said Salgado Mendoza de 21 años, conocido con el apodo de Serafín, quien intentaba resguardarse en un inmueble portando un arma larga. Junto a él fueron aprehendidos su padre, José de la Cruz Salgado Sotelo de 50 años y Jesús González Rodríguez.
Durante la intervención se aseguró el fusil de asalto, un cargador de doble tambor con 40 cartuchos útiles, un cargador adicional con ocho cartuchos, un chaleco táctico y diversas dosis de metanfetamina.
Al verificar sus datos en el sistema de antecedentes, las autoridades confirmaron que Serafín contaba con tres órdenes de aprehensión vigentes por homicidio calificado.
Tras ser puesto a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), el detenido confesó haber iniciado su trayectoria delictiva a los 14 años bajo el reclutamiento de narcomenudistas vinculados a su padre, aceptando su participación en más de 35 ejecuciones al servicio de la célula liderada por Franklin Ernesto Huezo Hernández, apodado El Ranchero. Asimismo, la FESC lo mantiene como uno de los principales sospechosos en el asesinato del agente estatal Óscar Arturo Arellano Moreno, registrado el 25 de julio de 2026 en la colonia Nuevo Milenio.
Días antes de la detención de Serafín, las fuerzas de seguridad interceptaron durante la madrugada del sábado 3 de octubre a Luis Adán Torales Castillo, conocido como El 500, en el fraccionamiento Costa Rica, en Playas de Rosarito.
La captura se concretó luego de que los efectivos de la FESC evadieran la red de vigilancia del sospechoso, la cual operaba mediante el monitoreo de drones. Al momento de su revisión a bordo de un vehículo sedan, a Torales Castillo le fue incautada una pistola Smith & Wesson calibre 9 mm y varias dosis de cristal.
De acuerdo con los informes de inteligencia, El 500 es identificado como el encargado del control del narcomenudeo y de dirigir la pugna armada contra el CJNG en el corredor Rosarito-Tijuana-Tecate. El imputado ya había sido detenido en marzo de 2023 por la tentativa de homicidio contra el agente ministerial José Alberto Martínez Enríquez, expediente en el que obtuvo una sentencia absolutoria.
En un tercer operativo desplegado la noche del 4 de octubre en la colonia Nueva Tijuana, elementos de la FESC arrestaron a cinco integrantes de una célula subordinada a Alfonso Arzate García, alias El Aquiles.
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Los detenidos fueron identificados como Felipe de Jesús Sifuentes Medina, de 21 años; su padre, Felipe de Jesús Cifuentes, de 55; April Nicole Rodríguez Reyes, de 19 años y originaria de Los Ángeles, California; Pedro López González, de 60; y Manuel Alberto Ayala Bañuelos, de 52 años.
La aprehensión ocurrió sobre la calle Lorenzo Barcelata cuando los sospechosos intentaron huir al percatarse de la presencia policial, arrojando envoltorios con cocaína.
Al inspeccionar el dispositivo móvil confiscado a Sifuentes Medina, los peritos detectaron grabaciones que documentaban ejecuciones, decapitaciones y la mutilación de víctimas utilizadas como trofeos de guerra.
Las indagatorias de la Fiscalía General del Estado (FGE) vinculan directamente a los cinco arrestados con la mutilación de una persona cuyos restos y mensajes amenazantes fueron abandonados de forma fragmentada en la colonia Garita de Otay y sobre la avenida José López Portillo de la colonia Nueva Tijuana.
Según las declaraciones recabadas por los agentes captores, el inmueble utilizado para la ejecución y desmembramiento de las víctimas se localiza en la misma calle Lorenzo Barcelata, sitio que también funcionaba como centro de distribución de droga y contención de extorsionadores rivales en la zona de Módulos de Otay.
Los implicados, el armamento, los narcóticos y el material probatorio quedaron a disposición del Ministerio Público para el deslinde de responsabilidades penales.
Con información de Zetatijuana

