El atrio de la parroquia en la Zona Centro de Valle de Santiago, Guanajuato, fue escenario de un ataque armado que cobró la vida de Patricia, una integrante del contingente de danzantes que participaba en las festividades en honor a la Virgen de la Merced.
La secuencia del ataque ocurrió cuando dos Sicarios a bordo de una motocicleta arribaron a las inmediaciones del recinto religioso. Uno de los ocupantes descendió de la moto, caminó directamente hacia la víctima y le disparó a la mujer, provocándole la muerte de manera instantánea antes de escapar del sitio junto con su acompañante.
Las detonaciones generaron pánico masivo entre la multitud reunida para la celebración. Cientos de feligreses que se encontraban en el interior del templo se tiraron al suelo y se resguardaron debajo de las bancas de madera mientras se coordinaba el cierre de los accesos principales para evitar el ingreso de los agresores.
Ante la gravedad del acontecimiento, la autoridad eclesiástica local determinó la suspensión inmediata y definitiva de la festividad patronal, catalogada como la segunda de mayor relevancia en el municipio.
La medida derivó en el retiro de los puestos comerciales instalados en la vía pública y la cancelación del espectáculo de pirotecnia programado para el cierre de la jornada.
Efectivos de la Policía Municipal, la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) resguardaron la zona de la agresión para permitir que el personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guanajuato llevara a cabo la recolección de indicios balísticos e iniciara la carpeta de investigación.
Respecto a este hecho, el obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, ratificó que la escalada delictiva en la región ha forzado la interrupción de diversos eventos religiosos comunitarios. El homicidio de la danzante se sumó a una racha violenta que dejó un balance de siete personas muertas en tres ataques armados registrados en Valle de Santiago en menos de 24 horas.
