Familiares del periodista e influencer Manuel Alejandro Mora Serna, conocido públicamente como Alex Serna, identificaron de manera oficial sus restos en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Zihuatanejo, Guerrero. Con este proceso concluyen las labores de rastreo iniciadas tras reportarse su desaparición el pasado 20 de junio.
Era conocido por difundir denuncias ciudadanas relacionadas con afectaciones ambientales, fraudes, estafas y proyectos inmobiliarios irregulares, algunos de los cuales involucraban a autoridades del gobierno municipal de Zihuatanejo como a la misma presidenta municipal Lizette Tapia Castro, "Liz Tapia".

Lizette Tapia Castro, "Liz Tapia"
El cuerpo de la víctima coincide con las características de un hombre localizado con visibles huellas de tortura el pasado 22 de junio dentro de un contenedor de plástico azul, abandonado a un costado de la carretera federal Acapulco–Zihuatanejo, en el tramo que conecta a las comunidades de Arroyo Seco y Coyuquilla Norte, dentro del municipio de Petatlán. Los restos permanecían bajo el estatus de desconocidos hasta que se efectuaron las diligencias de identificación correspondientes por parte de sus allegados.
Horas antes de la confirmación legal del deceso, la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas del Estado de Guerrero había emitido de manera formal una ficha técnica de localización, al cumplirse casi dos semanas sin noticias sobre su paradero.
El homicidio de Alex Serna se registra tras un periodo en el que el comunicador utilizó sus plataformas digitales para denunciar irregularidades de impacto ecológico y supuestos actos de corrupción en la región de la Costa Grande. En marzo de este año, Serna expuso públicamente una serie de mensajes intimidatorios que recibió a través de una cuenta de Facebook denominada "Ánimo Ánimo", atribuyendo dichas amenazas directamente al ejercicio de su labor periodística.
Su última actividad digital, fechada el mismo día de su desaparición, consistió en la difusión de un video donde señalaba afectaciones ambientales perpetradas por una empresa deshidratadora de mango en la comunidad de La Saladita, en Zihuatanejo. En dicho material, el activista aseguró que la planta operaba al margen de las regulaciones, señalando una extracción ilegal de agua sin el aval de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), así como la contaminación de mantos acuíferos y suelos; acusaciones que formalmente no han sido corroboradas por las autoridades y sobre las cuales la compañía no ha fijado una postura.
El asesinato del comunicador ha provocado el rechazo generalizado y la condena de organizaciones civiles, familiares y miembros del gremio periodístico en la entidad, quienes exigen a la Fiscalía General del Estado una investigación exhaustiva, transparente y expedita que impida la impunidad en el caso.
Para este sábado se ha convocado a una manifestación pacífica frente a las instalaciones del Ayuntamiento de Zihuatanejo. Periodistas y ciudadanos se concentrarán con el objetivo de exigir justicia para Alex Serna, además de reclamar al Estado garantías efectivas de seguridad y protección para el libre ejercicio de la libertad de expresión y el activismo en la región.
