La noche de este domingo 12 de julio, el municipio de Pénjamo, Guanajuato, fue escenario de una masacre que dejó como saldo cuatro personas sin vida —incluyendo a dos menores de edad— y dos jóvenes más heridos de gravedad. Las víctimas fueron atacadas de manera directa mientras se encontraban en una reunión familiar y ha surgido más información con el pasar de las horas.
Los hechos ocurrieron minutos antes de las 23:00 horas en un domicilio ubicado sobre la calle Solidaridad, en la colonia Miguel Hidalgo, sector que fue sitiado por corporaciones de seguridad de los tres niveles de gobierno tras los reportes de emergencia.
De acuerdo con los informes operativos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, un grupo armado a bordo de dos camionetas arribó al inmueble e irrumpió de forma violenta en el convivio. Testimonios de personas cercanas al caso y reportes policiales concordaron en que los agresores ubicaron a un grupo de los asistentes, los obligaron a hincarse y, a sangre fría ante la mirada de los presentes, los ejecutaron con cerca de 50 detonaciones.
Tras consumar el multihomicidio, las células delictivas abordaron los vehículos y escaparon a alta velocidad con rumbo desconocido.
La Fiscalía General de Justicia del Estado confirmó la identidad y edades de las cuatro personas fallecidas en el sitio:
- Gustavo, de 24 años.
- Jesús Armando, de 26 años.
- Dos menores de edad, de 15 y 16 años, respectivamente.
Asimismo, mandos operativos de Seguridad Pública informaron que los sobrevivientes fueron identificados como Brandon Alexis de 19 años, y Antonio de 24 años. Ambulancias de corporaciones como Oxi-Medic, Bomberos, SEERI, Amper y Cruz Roja ingresaron a la zona una vez controlado el perímetro para brindar los primeros auxilios a ambos jóvenes, quienes fueron trasladados de urgencia a un nosocomio local en estado crítico.
El área del atentado fue delimitada con cintas de preservación y quedó bajo el resguardo de la Policía Municipal, las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE), la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano. Más tarde, personal de Servicios Periciales y agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) adscritos a la Fiscalía Regional con sede en Irapuato se encargaron de procesar la escena del crimen.
La Fiscalía del Estado detalló mediante un comunicado que se aseguraron diversos indicios balísticos de grueso calibre, los cuales ya fueron fijados, embalados y enviados a los laboratorios forenses para su respectivo análisis científico.
Como parte de las diligencias iniciales, los agentes ministeriales recabaron declaraciones de los testigos en el lugar y comenzaron el rastreo y obtención de videograbaciones de cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas de la zona, con el objetivo de establecer la mecánica exacta de la agresión, determinar el móvil del ataque e identificar los vehículos utilizados por los probables responsables.
