Miguel Raymundo Martínez Monroy, quien se desempeñaba como Policía Segundo y jefe de la XIV Región de Luvianos dentro de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), fue localizado sin vida en el municipio de Tejupilco horas después de que se reportara su desaparición forzada durante la jornada del lunes.
Las investigaciones iniciales señalan que el mando policial fue interceptado y privado de la libertad por un comando de mugrosos armados mientras transitaba por la región de la Tierra Caliente, un sector ubicado en el extremo sur del territorio mexiquense que colinda geográficamente con los estados de Guerrero y Michoacán.
De acuerdo con la información divulgada por medios locales, las corporaciones de seguridad pública recibieron una alerta mediante una llamada anónima en la que se notificaba que el jefe regional había sido secuestrado. Trascendió de forma preliminar que Martínez Monroy se encontraba en su día de descanso (fuera de servicio) y viajaba con dirección a su domicilio particular cuando los sujetos armados le cortaron el paso.
A raíz de la denuncia, se activó de inmediato un operativo de reacción institucional en diversos municipios del sur del Estado de México para intentar ubicarlo con vida. En el despliegue coordinado participaron las siguientes instituciones:
- Elementos operativos de la Secretaría de Seguridad estatal.
- Personal adscrito a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).
- Integrantes de las fuerzas federales de la Guardia Nacional.
- Agentes del Ministerio Público y de la Policía de Investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
Las células combinadas establecieron filtros de revisión vehicular, patrullajes intensivos y labores de inteligencia de campo en las principales carreteras, brechas y comunidades de la periferia.
A pesar del cerco perimetral implementado por las fuerzas del orden, las autoridades ministeriales confirmaron horas más tarde el hallazgo del cuerpo del mando policial en un predio del municipio de Tejupilco. El cadáver presentaba visibles huellas de violencia física y heridas de proyectil de arma de fuego.
Peritos criminalistas de la FGJEM se trasladaron al sitio del hallazgo para procesar la escena, recolectar indicios e iniciar formalmente la carpeta de investigación por el delito de homicidio calificado, con la finalidad de identificar el entorno de los agresores y determinar si el crimen guarda relación directa con las funciones de mando que la víctima ejercía en la región de Luvianos.
