El Gabinete de Seguridad del Gobierno Federal asestó un golpe estructural a las organizaciones criminales que operan en el estado de Sinaloa tras detener a 11 delincuentes, asegurar un importante arsenal e inhabilitar seis centros de producción de drogas sintéticas. Entre los detenidos destaca Iván Raymundo Olivas Reyes, “El 24”, identificado por las autoridades de inteligencia como jefe de zona de la facción delictiva liderada por Fausto Isidro Meza Flores “El Chapo Isidro”.
Los operativos principales se concentraron en las inmediaciones de Culiacán y Mocorito. En dichas regiones, elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en coordinación con la Fiscalía General de la República, lograron interceptar a "El 24" junto a tres de sus principales colaboradores operativos, quienes fueron identificados como Patricio Albarrán Patiño “Pato”; Esequiel Bueno Madero y Jorge Aruanjo Madriles. Al momento de su detención, las fuerzas federales les aseguraron dos vehículos particulares, cuatro armas de fuego largas, una corta, ocho cargadores abastecidos y un chaleco táctico.
De manera simultánea, las instituciones de seguridad desplegaron una serie de incursiones tácticas en los municipios de Concordia, El Rosario, Mazatlán, San Ignacio, Escuinapa y Elota. Este despliegue periférico permitió el aseguramiento de un arsenal compuesto por 35 armas de fuego —entre las que destaca un fusil Barrett—, más de 280 cargadores, alrededor de 7 mil cartuchos de diversos calibres, equipo táctico con placas balísticas, una cuatrimoto y un automóvil que contaba con reporte de robo vigente. Durante estos recorridos en zonas rurales, los uniformados también incautaron siete kilogramos de goma de opio y desmantelaron un campamento rústico utilizado por los gatilleros como punto de observación.
Finalmente, en zonas serranas de Culiacán y Cosalá, el personal federal localizó e inhabilitó seis áreas acondicionadas para la fabricación a gran escala de narcóticos sintéticos. En estos laboratorios clandestinos se decomisó un reactor de síntesis orgánica, así como más de 5 mil litros y 250 kilogramos de precursores químicos esenciales para la elaboración de metanfetaminas. De acuerdo con las estimaciones financieras del gobierno, el desmantelamiento de estos complejos representa una afectación económica directa de aproximadamente 110 millones de pesos para la estructura financiera de la delincuencia organizada en la entidad.
