Una serie de declaraciones emitidas por la fiscal general de Baja California, María Elena Andrade Ramírez, generó confusión a nivel nacional sobre la detención de René Arzate García “La Rana”, uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa en Tijuana. Horas después de la comparecencia pública, el equipo de comunicación de la funcionaria rectificó los comentarios, aclarando que la detención no está confirmada.
El malentendido se originó este martes 16 de junio de 2026 durante una conferencia de prensa. Uno de los reporteros cuestionó a la titular de la Fiscalía General del Estado (FGE) sobre una versión que circulaba en torno a la detención de Arzate García, efectuada presuntamente la semana pasada en la Ciudad de México, y si el detenido sería trasladado a Baja California para enfrentar procesos locales.
Al ser interrogada de forma directa sobre si el aseguramiento del operador delictivo estaba confirmado, Andrade Ramírez respondió que no contaba con un documento oficial, pero que sí disponían de información extraoficial al respecto. Asimismo, la fiscal recordó que la dependencia trabaja en estrecha coordinación con las fuerzas federales y señaló que no existen evidencias de que tanto "La Rana" como su hermano, Alfonso Arzate García “El Aquiles”, mantuvieran su residencia en Baja California durante los últimos años.
Ante el impacto de la declaración, la Fiscalía General del Estado divulgó una tarjeta informativa de carácter urgente para precisar los datos y frenar las especulaciones. El documento oficial señaló que las palabras de la fiscal pudieron interpretarse de manera errónea como la confirmación de la detención, pero enfatizó que la captura no se encuentra validada por ninguna institución. De igual forma, la dependencia remarcó que el caso corresponde estrictamente al ámbito de competencia y jurisdicción del Gobierno Federal.
René Arzate García, catalogado como el jefe de plaza del Cártel de Sinaloa en Tijuana, es un objetivo prioritario para las administraciones de México y Estados Unidos. Su notoriedad internacional se incrementó a finales de febrero de este año, cuando la Oficina del Departamento de Estado de EE. UU. para Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley ofreció una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que conduzca a su localización y captura, sumando un total de 10 millones de dólares al incluir la recompensa de su hermano Alfonso.
De acuerdo con los expedientes de la Administración para el Control de Drogas (DEA), los hermanos Arzate García han controlado de manera conjunta el tráfico de estupefacientes en la frontera de Tijuana durante los últimos 15 años. Los reportes estadounidenses señalan que este dominio se ha mantenido mediante alianzas estratégicas y una red de influencia local basada en la corrupción política y policial. Debido a la gravedad de sus operaciones, las autoridades de Washington clasificaron las actividades de esta facción bajo cargos de narcoterrorismo, derivado de la designación del Cártel de Sinaloa en 2025 como organización terrorista extranjera y terroristas globales especialmente designados.
