La Fiscalía General del Estado de Michoacán confirmó la detención de dos servidores públicos en activo —un agente de la Policía de Investigación (PDI) y un elemento de la Guardia Civil presuntamente vinculados a la célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que planeó y ejecutó el homicidio de Carlos Manzo Rodríguez, alcalde independiente de Uruapan, ocurrido el pasado 1 de noviembre.
El fiscal del estado, Carlos Torres Piña, detalló que ambos uniformados operaban bajo las órdenes directas de Wendy Fabiola "La Tía", quien fue capturada en mayo pasado. Las investigaciones la señalan como la operadora logística de Gerardo Rodríguez “El Congo”, “El King Kong” o “El Kong”, un líder regional del CJNG encargado de reclutar a los sicarios que perpetraron el magnicidio.
Los policías detenidos aprovechaban sus cargos para blindar a la organización criminal y anticipar las acciones de la justicia:
- Héctor Hugo "Manuel": Se desempeñaba como agente de la PDI en la Fiscalía Regional de Uruapan. Su función principal consistía en filtrar a "La Tía" información clasificada sobre órdenes de aprehensión vigentes contra "El Congo" y otros mandos del CJNG. Fue capturado el 21 de mayo en posesión de cinco teléfonos celulares, identificaciones apócrifas de la propia fiscalía, cartuchos percutidos y un vehículo.
- Juan Luis "El Comandante Gary": Formaba parte del Agrupamiento Especializado en Combate a Delitos Forestales de la Guardia Civil estatal. Él se encargaba de alertar a la estructura delictiva sobre los despliegues y operativos policiales en el municipio de Uruapan. Su arresto ocurrió el 22 de mayo, decomisándole dosis de marihuana, dos teléfonos móviles, dinero en efectivo e identificaciones oficiales.
Respecto a "La Tía", las autoridades informaron que fue sorprendida con dosis de narcóticos y cartuchos útiles. El teléfono celular que le fue incautado se encuentra bajo análisis forense para extraer más información sobre la red de complicidades. El pasado 16 de mayo fue vinculada a proceso por delitos contra la salud y posesión de cartuchos, bajo la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa.
El homicidio de Carlos Manzo Rodríguez se ejecutó la noche del 1 de noviembre en la plaza principal de Uruapan, en el marco de las actividades del tradicional Festival de Velas. El edil recibió seis impactos de bala por parte de un menor de edad identificado como Víctor Manuel Ubaldo Vidales, de 17 años.
Tras accionar el arma, el atacante fue sometido en el sitio por el equipo de seguridad del alcalde; sin embargo, uno de los escoltas, identificado como Demetrio “N”, le disparó por la espalda a corta distancia con la misma pistola del agresor, privándolo de la vida.
Días después del atentado, las autoridades localizaron los cuerpos sin vida de Fernando Josué “N” (de 16 años) y Ramiro “N” sobre la carretera Uruapan-Paracho. Las indagatorias de la Fiscalía apuntan a que ambos adolescentes colaboraron con el tirador y que su ejecución fue ordenada por el propio CJNG en una purga interna para entorpecer las investigaciones y borrar evidencias que ligaran a la cúpula del cártel.
A la fecha, la Fiscalía de Michoacán ha cumplimentado 25 órdenes de aprehensión contra presuntos implicados en el caso. Entre los requeridos se encuentran siete de los escoltas del alcalde, indagados formalmente por omisión y falta de actuación al momento de la agresión. El resto de la lista expone una compleja red que abarca desde líderes criminales hasta funcionarios públicos y colaboradores civiles:
Autores intelectuales y jefes de plaza: Jorge Armando Gómez Sánchez, alias "El Licenciado" y/o “El Contador”, líder regional del CJNG considerado autor intelectual; y Alejandro Baruc Castellanos Villafaña, alias “El K-OZ”, jefe de plaza en Uruapan.
Infiltración en el Ayuntamiento: Samuel García Rivero, exdirector de Relaciones Públicas de Carlos Manzo, acusado de entregar la agenda privada y los itinerarios del presidente municipal a la organización delictiva.
Reclutadores: Jaciel Antonio Herrera Torres, alias “El Pelón”, y Gerardo Rodríguez, "El Congo", responsables de enganchar a los jóvenes ejecutores, a quienes extrajeron de un centro de rehabilitación para adicciones local.
Logística y mensajería: Los taxistas Ricardo Cliserio "N", Alan "N", Josué Elogio "N" y Rafael “N”, alias “La Aurora”. Asimismo, los presuntos distribuidores de droga Ulises "N", Gerardo “N” y Flor “N”; estos dos últimos operaban como enlaces de comunicación directos de "El Licenciado".
Red familiar: María "N", Salvador "N" y Marcelina "N", identificados respectivamente como la concubina, el cuñado y la suegra de "El K-OZ".
Todos los imputados se encuentran a disposición de los jueces de control correspondientes en los centros penitenciarios del estado, en tanto concluyen los plazos fijados para la investigación complementaria de las respectivas carpetas.
