En un operativo de gran escala coordinado por el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, fuerzas federales lograron la detención de Alonso “El Repollo”, operador de alto nivel de la estructura criminal que encabeza Juan José Farías Álvarez “El Abuelo” (por quien el gobierno ofrece una recompensa de 10 millones de dólares). La detención se registró en el municipio de Tepalcatepec, en la región de la Tierra Caliente de Michoacán.
El despliegue táctico, que tuvo lugar durante la madrugada del viernes, incluyó el uso de helicópteros artillados y decenas de unidades terrestres que coparon el bastión del grupo delictivo. Pobladores de la zona reportaron momentos de alta tensión, detallando que tras la detención se registraron bloqueos vehiculares, como el derribo de árboles sobre vialidades principales, presuntamente implementados por civiles armados para intentar frenar el traslado del capo, objetivo que fue frustrado por el blindaje federal.
De acuerdo con reportes locales y áreas de inteligencia de seguridad, "El Repollo" presuntamente se encargaba de actividades críticas para la organización, entre las que destacan:
- La supervisión y operación de laboratorios clandestinos para la fabricación de drogas sintéticas.
- Coordinación de redes de extorsión y cobro de piso contra productores y comerciantes locales.
Aunque los señalamientos ya forman parte de los expedientes, la federación mantiene bajo reserva los detalles específicos de sus nexos para no entorpecer el debido proceso de su puesta a disposición.
Esta detención se suscita en un contexto de extrema fragilidad en el occidente de Michoacán, horas después de la emboscada perpetrada en el municipio de Aquila, donde fueron asesinados Jerónimo García Flores (jurídico de Pómaro), Lucas Flores Tolentino (tesorero comunal) y el profesor Felipe de Jesús Martínez, además del posterior fallecimiento de la maestra Adelaida Zacarías Pascual.
La matanza en Pómaro derivó en bloqueos carreteros, quema de vehículos e intensas protestas por parte de las comunidades indígenas, quienes acusan al alcalde de Aquila, José María Valencia Guillén, de haber amenazado a las autoridades comunales por impulsar el modelo de presupuesto directo y autogobierno.
Dentro de las denuncias comunitarias, diversas organizaciones de la Sierra-Costa han señalado que operadores vinculados a la estructura de "El Abuelo" Farías, en alianza con líderes delictivos locales identificados como “El Teto” y “El Toro”, han penetrado la región costera para disputar el control de los recursos públicos y las rutas estratégicas. Hasta el momento, las autoridades federales no han confirmado formalmente si la captura de “El Repollo” está vinculada de manera directa con las investigaciones de la masacre de los comuneros, pero el golpe asestado en Tepalcatepec sacude de forma inmediata el tablero de las disputas territoriales entre la Tierra Caliente y la franja costera de Michoacán.
