Una intensa persecución y enfrentamiento registrado durante la madrugada del jueves Colima capital dejó como saldo dos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) abatidos. Entre los fallecidos se encuentra un objetivo prioritario de las fuerzas del orden, identificado con el alias de “El Huesos”.
En conferencia de prensa, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del estado, Fabián Ricardo Gómez Calcáneo, informó que el despliegue coordinado entre corporaciones estatales y federales impidió que los delincuentes realizarán una ejecución que ya tenían programada para esa misma noche.
La movilización comenzó luego de recibir una denuncia ciudadana al número de emergencias 911, en la cual se alertaba sobre la presencia de civiles armados en un motel de la ciudad de Colima. Al arribar al inmueble, los elementos de la Policía Estatal fueron recibidos a balazos por sujetos que se encontraban a bordo de dos vehículos, dando inicio al intercambio de fuego.
Tras el primer choque, los agresores emprendieron la huida en diferentes direcciones. Esto desató una persecución en la que sumaron esfuerzos el personal de la Secretaría de Marina y las policías locales, bajo el monitoreo constante y la guía estratégica del centro de inteligencia C5i.
La persecución civil concluyó cuando uno de los automóviles de los fugitivos perdió el control y se impactó. Lejos de rendirse, los tripulantes descendieron de la unidad colisionada y continuaron disparando en contra de los uniformados, quienes respondieron a la agresión en legítima defensa y neutralizaron a los dos atacantes en el sitio.
El secretario Gómez Calcáneo detalló que los agresores contaban con un equipamiento táctico de alto poder, pues uno de ellos portaba una ametralladora FN de uso exclusivo militar, mientras que su acompañante operaba un fusil de asalto AK-47. Los reportes de inteligencia señalan a "El Huesos" como uno de los ejecutores más sanguinarios de la organización, encargado de mantener el control de las operaciones ilícitas en la zona limítrofe entre Jalisco y Colima.
De acuerdo con el balance de las autoridades, la célula delictiva que inició el ataque estaba compuesta originalmente por seis personas. Tras la refriega que cobró la vida de dos de ellos, los cuatro cómplices restantes consiguieron evadir el cerco policial aprovechando la oscuridad de la madrugada.
Horas más tarde, las células de rastreo localizaron el segundo vehículo utilizado en la fuga, el cual fue abandonado en una zona residencial cercana junto con diversos casquillos percutidos y un arma de fuego en su interior. La Fiscalía del Estado ya procesa la escena y los objetos recuperados para continuar con la integración de la investigación.
