Chihuahua, Chihuahua. Una revelación ha transformado un accidente automovilístico en un conflicto de seguridad nacional. Los dos ciudadanos estadounidenses que perdieron la vida la madrugada del pasado domingo en Chihuahua han sido identificados como agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), lo que ha provocado una dura reacción de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
El siniestro, que ocurrió alrededor de las 02:00 horas, cobró un total de cuatro vidas. Además de los agentes estadounidenses, fallecieron dos funcionarios de alto nivel de la Agencia Estatal de Investigación (AEI): el director Pedro Román Oseguera Cervantes y el oficial Manuel Genaro Méndez Montes.
![]() |
| Habían desmantelado un Narcolaboratorio |
De acuerdo con las investigaciones periodísticas, las víctimas regresaban de una operación dirigida por las fuerzas armadas mexicanas para desmantelar laboratorios clandestinos de metanfetamina en la zona serrana.
Aunque el fiscal general de Chihuahua, César Jáuregui, calificó inicialmente la presencia de los extranjeros como labores de "capacitación" bajo un esquema de colaboración permanente, la naturaleza del operativo —un despliegue táctico en tiempo real contra el narcotráfico— sugiere una participación operativa directa de la agencia estadounidense.
La presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó durante su conferencia matutina que su administración no fue notificada sobre este despliegue. La mandataria advirtió que la colaboración en materia de seguridad debe gestionarse estrictamente a nivel federal y no directamente con los gobiernos estatales.
![]() |
| De izquierda a Derecha, el Agente de la AEI Manuel Genaro Méndez Montes y el Director de la AEI Pedro Román Oseguera Cervantes, muertos en el accidente |
“No estábamos enterados. Fue una decisión del gobierno de Chihuahua. La relación es federal, no estatal; deben tener autorización de la Federación para esta colaboración, según lo establece la Constitución”, afirmó Sheinbaum.
La jefa del Ejecutivo instruyó una investigación exhaustiva para determinar si esta operación infringió las leyes de seguridad nacional y confirmó que el gobierno mexicano ya está en contacto con la embajada de Estados Unidos para esclarecer los hechos.
La opacidad inicial sobre la identidad de los fallecidos por parte de las autoridades locales y la representación diplomática estadounidense se explica ahora por el perfil de inteligencia de las víctimas. Este incidente evoca el suceso ocurrido en 2012 en Tres Marías, Morelos, donde elementos de la Policía Federal dispararon contra una camioneta de la embajada de EE. UU., hiriendo a dos oficiales que también resultaron ser agentes de la CIA.
El gobierno federal busca ahora determinar el alcance de los acuerdos que el estado de Chihuahua mantenía con la inteligencia estadounidense y si estos pasaron por alto los canales institucionales obligatorios para la intervención de agentes extranjeros en territorio nacional.


