La Fiscalía General de la República (FGR) ha determinado mantener bajo estricta reserva los resultados de la autopsia de Nemesio Oseguera Cervantes "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La dependencia argumentó que la difusión de estos datos representa un “riesgo real” para la seguridad nacional, además de que podría comprometer las investigaciones en curso derivadas de su caída.
En respuesta a una solicitud de transparencia, la agencia federal señaló que revelar los detalles del examen forense expondría métodos de investigación del sector público y pondría en riesgo la capacidad de las autoridades para procesar delitos relacionados con la organización criminal.
El capo perdió la vida a finales de febrero durante un operativo de alta precisión ejecutado por el Ejército Mexicano en una zona de cabañas en Tapalpa, Jalisco. De acuerdo con los informes, la ubicación del líder criminal fue posible gracias a labores de inteligencia que detectaron su reciente encuentro con una pareja sentimental, contando además con el respaldo de agencias de seguridad de Estados Unidos.
Durante la incursión, se registró un enfrentamiento entre los guardaespaldas de Oseguera y las tropas federales. "El Mencho" resultó herido en el intercambio de fuego y falleció mientras era trasladado a un hospital. Su cuerpo fue llevado a la Ciudad de México el mismo día para las diligencias legales. Una semana después, tras realizar pruebas genéticas que confirmaron su identidad sin lugar a dudas, los restos fueron entregados a sus familiares bajo estrictos protocolos de seguridad.
La caída del máximo líder del CJNG desató una violenta respuesta por parte de sus células de Sicarios, quienes realizaron bloqueos y ataques en diversas zonas de Jalisco. Sin embargo, la ofensiva fue contenida por las fuerzas federales en los días subsecuentes.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, informó en su momento que la actividad económica y empresarial se normalizó apenas tres días después del operativo, una vez que se liberaron los tramos carreteros que habían sido obstruidos por el grupo delictivo.
Con la muerte de Oseguera Cervantes, las autoridades han identificado a su posible sucesor: Carlos Valencia González "R3" e hijastro del capo. No obstante, el golpe ha dejado al cartel más poderoso del país en una fase de reestructuración forzada, mientras el Estado mexicano mantiene la vigilancia para evitar un nuevo repunte en la violencia por la disputa del mando.
