Teotihuacán, Estado de México. La difusión de un nuevo video en la red social X ha sido clave para que las autoridades y la opinión pública comprendan la mecánica del trágico ataque armado ocurrido el pasado lunes en la zona arqueológica de Teotihuacán. Las imágenes, captadas por una cámara Insta360, documentan con precisión los instantes en que la calma de la Calzada de los Muertos se transformó en un escenario de caos y muerte.
El video fue registrado accidentalmente por Joel Torres, un turista residente de Dallas, Texas, quien realizaba un recorrido familiar con una cámara 360. Gracias a la amplitud visual del dispositivo, se logró identificar el trayecto de Julio César Jasso Ramírez de 27 años, antes de iniciar la agresión.
En la grabación se observa a Jasso Ramírez avanzando con determinación hacia el primer nivel de la Pirámide de la Luna. Según los testigos y lo apreciado en el video, el joven lograba pasar completamente desapercibido al portar una mochila y vestimenta común, aparentando ser un visitante más entre la multitud que recorría el sitio prehispánico.
Sin embargo, al alcanzar su objetivo, la conducta del sujeto cambió drásticamente:
- Jasso se detuvo, colocó su mochila en el suelo y extrajo un revólver calibre .38, preparándose para el ataque.
- Sin mediar palabra ni emitir advertencias, comenzó a disparar contra los turistas presentes.
El material de Torres documenta el impacto psicológico del ataque. En los primeros segundos tras las detonaciones, se percibe una parálisis colectiva; muchos visitantes permanecieron inmóviles, confundiendo los disparos con alguna actividad programada o pirotecnia.
La situación escaló rápidamente a una estampida humana cuando la realidad de la agresión se hizo evidente. El video muestra escenas de pánico mientras las personas descendían de la estructura y corrían desesperadamente buscando refugio entre las ruinas, mientras el sonido de los disparos rompía definitivamente la solemnidad del recinto.
Más allá de la reconstrucción de los hechos, el comportamiento de Julio César Jasso ha encendido las alarmas de las agencias de seguridad. Una de las principales líneas de investigación apunta a un fenómeno conocido como "copycat".
Las autoridades analizan si el agresor buscaba imitar ataques masivos perpetrados en otros países, basándose en la elección de un lugar emblemático con alta concentración de personas y la frialdad con la que ejecutó la acción antes de terminar con su propia vida.
Este nuevo material ya forma parte de la carpeta de investigación de la Fiscalía, mientras los especialistas en psicología criminal trabajan para determinar qué detonó este comportamiento inédito en uno de los puntos turísticos más importantes de México.
