En un esfuerzo coordinado entre autoridades estatales y federales, se anunció la desarticulación total de una célula operativa del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) autodenominada “Cobra”. Este grupo delictivo es señalado como responsable de una serie de homicidios de alto impacto que habían generado una fuerte movilización de inteligencia en la entidad.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Fabián Ricardo Gómez Calcáneo, detalló en conferencia de prensa que la estructura criminal estaba compuesta por seis integrantes, de los cuales tres fueron detenidos y tres fueron abatidos en enfrentamientos con las fuerzas del orden.
El desmantelamiento de la célula se desarrolló en dos etapas críticas:
- 15 de abril: Durante un patrullaje estratégico, fueron interceptados y capturados tres sujetos que se desplazaban en motocicletas. Al momento de su revisión, se concretó el aseguramiento de armas de fuego y diversas dosis de estupefacientes.
- 16 de abril: Los tres integrantes restantes intentaron evadir a la justicia tras ser ubicados por las autoridades. Durante el intento de huida, los Sicarios dispararon contra los elementos de seguridad, quienes repelieron la agresión, resultando en el abatimiento de los civiles armados.
Las investigaciones encabezadas por la Fiscalía General del Estado (FGE) vinculan directamente a esta célula con crímenes que conmocionaron a la zona metropolitana:
El homicidio de un agente de la Policía Estatal ocurrido el pasado 2 de enero en la colonia Mirador de la Cumbre.
El asesinato de dos hermanos, propietarios de una conocida panadería en la colonia Fátima.
El fiscal general, Bryant Alejandro García Ramírez, informó que el análisis exhaustivo de videograbaciones permitió identificar a José Antonio “N”, alias “51”, como uno de los principales ejecutores de estos crímenes. Al ser capturado, las autoridades aseguraron prendas de vestir que coinciden plenamente con las observadas en las grabaciones de los ataques, además de un arma de fuego vinculada a los incidentes.
Con las pruebas recabadas, se cumplimentó una orden de aprehensión por el delito de homicidio calificado. El imputado ya se encuentra recluido y a la espera de que el juez de control determine su vinculación a proceso, mientras que las autoridades mantienen el resguardo de las evidencias para fortalecer la carpeta de investigación.
