La Fiscalía General de la República (FGR) logró la vinculación a proceso de 18 Sicarios por su responsabilidad en delitos contemplados en la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos. Los imputados fueron detenidos tras perpetrar un ataque armado en contra de efectivos federales, lo que desencadenó una respuesta coordinada del Gabinete de Seguridad en el estado de Nayarit.
En el operativo de captura participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Guardia Nacional (GN) y la Policía Estatal de Nayarit. Durante la intervención, las autoridades lograron el decomiso de un importante arsenal bélico que se encontraba en poder de los agresores:
- 12 armas largas de alto poder.
- 3 mil 492 cartuchos útiles de diversos calibres.
- Cargadores de alta capacidad
- Equipo táctico
- Artefactos explosivos.
El Ministerio Público de la Federación (MPF), adscrito a la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), presentó las evidencias necesarias para que un Juez de Control calificara de legal la detención y procediera con el proceso judicial.
Entre los procesados se encuentran Ricardo ‘N’, José ‘N’, Luis ‘N’, Marcos ‘N’, Indalecio ‘N’, Edwin ‘N’, Emmanuel ‘N’, Leoncio ‘N’, Carlos ‘N’, Adolfo ‘N’, Miguel ‘N’, Juan ‘N’, Samuel ‘N’ e Israel ‘N’. Un grupo de once de estos sujetos enfrenta cargos específicos por la portación de armas y cargadores de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, con el agravante de haber actuado en pandilla. El resto de los implicados fue vinculado por la posesión de municiones y el resguardo de depósitos de balas de uso restringido.
Ante la peligrosidad de los detenidos y la naturaleza de los delitos, la autoridad judicial impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa para la totalidad de los 18 implicados. Todos los sujetos han sido recluidos en el Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) número 4, ubicado en Nayarit, donde permanecerán mientras se desarrolla el proceso en su contra.
El juez de la causa fijó un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria, periodo en el cual la FGR profundizará en los nexos de estos presuntos Sicarios con organizaciones criminales que operan en la región occidente del país.
