En una operación que pone bajo la lupa la integridad de las corporaciones locales en San Luis Potosí, este 24 de marzo de 2026 fue detenido Jorge Peña, titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Matehuala. El mando policial fue detenido en posesión de dosis de marihuana y metanfetamina cristalizada (cristal) a bordo de un vehículo oficial, en medio de una crisis de seguridad que involucra el secuestro de un grupo de trabajadores.
Aunque inicialmente se manejó como una detención por delitos contra la salud, diversas fuentes de inteligencia y medios nacionales vinculan directamente a Peña con la privación de la libertad de siete electricistas originarios del municipio de Cárdenas. De acuerdo con las investigaciones preliminares, el funcionario habría intentado extorsionar a un contratista de la empresa Galmar, exigiendo una suma de dinero tras la retención de sus empleados. Ante la negativa del pago, se presume que el mando policial ordenó mantener a los trabajadores en cautiverio como medida de presión.
Los electricistas, cuyas edades oscilan entre los 20 y 30 años, desaparecieron el pasado 16 de marzo tras finalizar su jornada laboral en la región del Altiplano. Tras perder contacto total con ellos, sus familias interpusieron la denuncia el 21 de marzo, lo que activó un megaoperativo de búsqueda con más de 620 elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Civil Estatal y el uso de aeronaves.
Las víctimas, identificadas como Ángel Daniel Pérez López, Miguel Ángel Pérez Olivo, Jaciel Zapata García, Omar Godoy Galván, Said Hernán Olvera, Celso López González y Macario Torres Castillo, narraron tras su liberación haber sido interceptados y levantados y llevados en una camioneta y trasladados a una casa de seguridad. En dicho lugar permanecieron vendados y atados bajo la amenaza de ser reclutados forzosamente para realizar obras eléctricas al servicio de grupos criminales.
El gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, confirmó la localización con vida de los siete hombres el 23 de marzo en el mismo municipio de Matehuala. Al momento de informar el hallazgo, el mandatario advirtió que habría consecuencias legales inmediatas contra los responsables, lo que precedió a la captura de Jorge Peña apenas unas horas después.
Jorge Peña cumplía apenas nueve meses en el cargo, siendo esta su segunda etapa al frente de la seguridad de Matehuala. Su detención representa un duro golpe a la estructura municipal en una zona colindante con Nuevo León, identificada por las autoridades federales como un corredor estratégico y conflictivo debido al tránsito de organizaciones delictivas.
La Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene abierta la carpeta de investigación para deslindar responsabilidades y determinar si el armamento y equipo oficial de la policía municipal fueron utilizados para proteger a los Sicarios o facilitar el ocultamiento de las víctimas. Por su parte, el Gobierno del Estado anunció la instalación de una Mesa de Seguridad permanente en Matehuala para fortalecer la protección ciudadana y depurar las filas policiales ante las sospechas de colusión con el crimen organizado.
