San José de Gracia, Michoacán. En un golpe estratégico a la capacidad de fuego de los grupos delictivos que operan en el occidente del estado, elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional aseguraron un importante cargamento de armas de grado militar y vehículos tácticos. El hallazgo se produjo durante patrullajes preventivos en zonas rurales, puntos que el crimen organizado utiliza como corredores logísticos.
La intervención federal se desencadenó tras la localización de tres unidades motrices abandonadas en una brecha, lo que activó de inmediato los protocolos de inspección y resguardo perimetral.
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Lo decomisado en el interior de los vehículos revela el nivel de sofisticación y la intención de combate de las células criminales de la región. Entre el material bélico destacan:
- Fusiles de asalto AK-47 (conocidos como "cuernos de chivo") y una ametralladora de apoyo PK, arma de alto poder capaz de perforar blindajes ligeros y ejercer una superioridad de fuego crítica en enfrentamientos.
- Un total de 2,750 cartuchos útiles de diversos calibres y 42 cargadores abastecidos, equipo suficiente para sostener un combate de larga duración
- Una de las unidades cuenta con blindaje de fábrica, diseñada para resistir ataques directos, mientras que otra de las camionetas tiene reporte de robo vigente.
De acuerdo con el análisis de las autoridades, el equipo asegurado no estaba destinado a labores de vigilancia simple, sino a operaciones de alto impacto como emboscadas o la defensa violenta de plazas. La inclusión de ametralladoras de apoyo en el arsenal de los grupos delictivos representa una amenaza directa tanto para las fuerzas de seguridad como para la población civil, dada su naturaleza de arma de destrucción masiva en entornos reducidos.
Todo el material de guerra y las unidades vehiculares fueron trasladados y puestos a disposición del Ministerio Público Federal. Las autoridades han iniciado las carpetas de investigación correspondientes para rastrear el origen de las armas y determinar a qué estructura criminal pertenecía este campamento itinerante.
Este operativo subraya la importancia de la vigilancia en las zonas limítrofes de Michoacán, donde la geografía rural sigue siendo aprovechada por la delincuencia organizada para el resguardo de sus recursos bélicos.


