Una nueva evidencia ha estremecido a la opinión pública en Poza Rica, Veracruz. A través de la red social X se difundió un video que captura los momentos previos y la ejecución del periodista Carlos Castro, ocurrido el pasado 8 de enero. El material, grabado por los mismos Sicarios, evidencia la frialdad y planeación con la que se perpetró el crimen dentro de un restaurante en la colonia Cazones.
En la grabación se escucha a uno de los agresores confirmar la ubicación de la víctima antes de descender de un vehículo. Segundos después, el comando irrumpe violentamente en el establecimiento situado sobre la avenida 20 de Noviembre, donde abrieron fuego de manera directa contra el comunicador, quien perdió la vida instantáneamente.
Carlos Castro era una figura reconocida en la zona norte del estado por su labor como reportero de la fuente policiaca. Además, era el director y propietario del medio digital Código Norte Veracruz, plataforma especializada en la cobertura de temas de seguridad y sucesos delictivos en la región.
En 2024, Castro denunció públicamente haber sido objeto de intimidaciones por parte de elementos de la policía municipal.
Tras estas amenazas, la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) le otorgó medidas de seguridad.
No obstante, las autoridades informaron que dichas medidas fueron canceladas posteriormente, argumentando que el comunicador se había ausentado de la ciudad, perdiendo así el seguimiento del protocolo de protección.
El entorno de violencia contra el periodista no terminó con su homicidio. Durante la jornada del sepelio de Carlos Castro, se reportó la desaparición de dos mujeres jóvenes cercanas a él:
- Wendy Portilla Ramos (23 años): Pareja sentimental del comunicador.
- Karime Monserrat Murrieta (22 años): Amiga de la familia.
Hasta la fecha, no se cuenta con indicios sobre el paradero de ambas jóvenes, lo que ha sumado una capa de angustia a los familiares y colegas del gremio periodístico en Veracruz.
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Pese a la existencia del material audiovisual donde se escuchan las voces de los atacantes y se observa la dinámica del crimen, la Fiscalía General del Estado (FGE) no ha reportado ninguna detención relacionada con el asesinato ni avances significativos en la localización de Wendy y Karime.
El gremio periodístico local ha levantado la voz para exigir que no se descarte su labor profesional como principal línea de investigación y que se garantice la seguridad de quienes aún ejercen la profesión en uno de los estados más peligrosos para el periodismo en México.

